El lenguaje del cancer

El lenguaje del cancer

La palabra cancer tiene asociada socialmente una connotación muy negativa que hace más difícil la asimilación de esta enfermedad. Es cierto que nadie quiere tener cancer, pero el enfoque que le demos a la enfermedad puede ayudar o perjudicar para asimilar la situación. Los pensamientos negativos así como las emociones, influyen directamente en el sistema inmunológico. Por eso es importante la visión que entre todos demos a esta enfermedad. No se trata de mentir, todos sabemos que es una enfermedad importante, me refiero a no añadir más carga negativa sin razón y sin entender muy bien de que va esto del cáncer.

Como medio para contrarrestar estas connotaciones negativas, yo apuesto porque todos cuidemos el lenguaje que utilizamos. El lenguaje crea nuestra realidad y determina nuestras percepciones. Lo que nos decimos acerca de la enfermedad, nuestro diálogo interior, así cómo lo que escuchamos de los demás, en los medios de comunicación, en las redes sociales etc… influye directamente en nuestras emociones y por tanto en nuestra recuperación.

Estos son algunos ejemplos que se dan con relativa frecuencia y que sugiero empezar a replantearnos al hablar del cáncer:

1.       Empezaré por la frase que menos me gusta y es la de “No ha superado su lucha contra el cáncer”. Luchar contra algo significa que hay ganadores y perdedores. Y nadie que muere por un cáncer es un perdedor. El cáncer no es una batalla. Con el cáncer se vive, no se lucha. El cáncer te devuelve a la vida haciéndote ser más consciente. La sanación comienza por la aceptación y no puedes aceptar a un enemigo. Hazte amigo de tu cáncer, habla con tu cáncer y escucha que te tiene que decir, verás que es una gran enseñanza de vida. De un cáncer se sale más consciente y mas agradecido. Confucio decía que todos tenemos dos vidas y la segunda comienza cuando crees que se termina la primera.

 

2.       El lenguaje hace mucho daño a la hora de asimilar una enfermedad como el cáncer. Hay que llamar a las cosas por su nombre. No es “una larga enfermedad”, no es una “mancha en el scanner”, no es “está malito”… Si tenemos aprensión a decir la palabra cáncer, le estamos dando más poder del necesario y llenando la enfermedad de miedos. Sobra decir que siempre hay que respetar el modo en que la persona implicada quiere afrontar la enfermedad. Pero si entre todos ayudamos a que el cáncer no tenga esa connotación tan negativa, será más fácil sanar sin tanto prejuicio.

 

3.       El cáncer no es sinónimo de muerte. Hoy en día hay más y mejores tratamientos y el porcentaje de supervivencia del cáncer continúa creciendo cada año. No existe una única enfermedad que se llame cáncer. Hay numerosas enfermedades, que no tienen ni las mismas causas, ni el mismo tratamiento ni el mismo pronóstico. Informarse bien de cual es la enfermedad, cual es el tratamiento y las opciones que existen para la recuperación es lo único importante. Dejemos de interpretar y añadir más cargas de las necesarias a un pronóstico de por sí complicado. Vive el presente cada día y recuerda que la peor enfermedad es el miedo.

 

4.       No eres tu enfermedad. Tienes una enfermedad que se llama cáncer, pero tu no eres tu enfermedad. No eres diabético, tienes diabetes. Con el cáncer es lo mismo. Identificarse con la enfermedad nos convierte en víctimas de la situación (soy una enfermo). Si tu mismo te dices eso, tu inconsciente entenderá que no hay nada que hacer. Sin hacernos responsables de la situación, no hay nada nada que yo pueda hacer por mi recuperación. Coge las riendas, entiende en que consiste el cáncer y haz todo lo posible por tu recuperación, eso es ser un paciente empoderado.

 

5.       “La droga es el cáncer de esta sociedad” Utilizar la palabra cáncer para referirnos a algún hecho o situación destructiva, sólo sirve para perpetuar esa sensación de catastrofismo además de demostrar muy poca sensibilidad con las personas afectadas.

 

6.       La comunicación no verbal también afecta a la percepción. Nunca he entendido porque las famosas se tienen que desnudar en su “lucha contra el cáncer”. Personalmente me parece que asociar el cáncer de mama a un desnudo es de una incosnciencia enorme, no veo el simbolismo ni la coherencia por ningún lado. Me encantaría que alguien me diera alguna explicación si la hubiera…

En definitiva, cuidar la comunicación verbal y no verbal del cáncer es cosas de todos. Utilizar un lenguaje constructivo es fundamental. El lenguaje crea nuestra realidad, así que hagamos que la realidad sea lo más positiva posible.

 

Muchas gracias como siempre por leerme

 

Laura (Coaching de la salud)

www.coachmemadrid.com

www.coachingdelasalud.com

1 Comentario

  1. Enrique 2 años hace

    Encantadora como siempre y una nueva forma de afrontar esa enfermedad q no deja de ser otra de las muchas enfermedades q nos aterran por falta de conocimientos

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